Generacion tras generacion el bordado a mano es una actividad que han desarrollado principalmente las mujeres. Esta tradicion sigue vigente y un ejemplo claro es el negocio familiar de Reina Magdalena Rivera, sus hijas y nuera, quienes se dedican al bordado de lentejuela y chaquira en blusas, monederos, vestidos, cinturones y otros articulos.
Reina Magdalena y su familia iniciaron con un microcredito de 4 mil pesos de Fundacion Realidad, dinero que invirtieron en chaquira, popelina, cuadrille, telas e hilos. Actualmente tienen un credito de 30 mil pesos, cantidad que les permitio comprar una maquina de coser para confeccionar las blusas las cuales posteriormente son bordadas.
Actualmente, venden la mercancia en el ejido San Lorenzo, Ometepec, de donde son originarias, pero tambien en Acapulco y Pinotepa Nacional, Oaxaca.